El distrito económico de la capital de Francia
—se dice que el más importante de Europa—
se empezó a construir en los años cincuenta
y se sitúa más allá de la
Torre Eiffel, pasando por los Campos Elíseos
y el Arco de Triunfo. De hecho, si
nos ceñimos a la realidad, no pertenece a París,
sino a municipios de los alrededores.
La Défense, que se llama así en homenaje
a los soldados que defendieron Francia en la guerra
franco-prusiana en 1870, es un paisaje lleno de rascacielos
de oficinas —cuenta con la Tour Total, la segunda
torre más alta del país después
de la Montparnasse, y más de 40 de los edificios
superan los 90 metros de altura—,
sedes de más de 1.000 empresas, y multitud
de bares, restaurantes y comercios. El distrito ha
sufrido ampliaciones a lo largo de su historia
y se ha convertido en un lugar donde, además
de oficinas, hay hoteles y un gran centro comercial,
Les Quatre Temps. Además, la Défense
está repleta de jardines y
obras de arte que amenizan el paseo por una zona que
a priori podría parecer aburrida, una idea
que al visitar la zona descubriremos como muy equivocada.